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Eliminación de las líneas de expresión |
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Las líneas de expresión, comunmente llamadas "Patas de Gallo" o "Arrugas del Entrecejo", son las marcas que se producen en la piel como consecuencia de la realización de un mismo movimiento muscular o gesto miles de veces.
La toxina Botulínica (conocida comercialmente con el nombre de BOTOX®) ha sido utilizada durante más de 20 años con fines terapeúticos y desde hace unos 8 años en el campo de la cirugía plástica y estética.
La Toxina Botulínica es una toxina proteínica purificada producida por una bacteria denominada "Clostridium Botulinum".
Existen diferentes tipos de toxinas producidas por esta bacteria,no obstante, sólo se ha utilizado la clasificada como "tipo A" .
Si bien estamos hablando de una toxina, el BOTOX® (Toxina Botuliíca tipo A) no produce en absoluto efectos colaterales adversos, ni complicaciones de ninguna clase.
Esto se debe a que las cantidades utilizadas en el tratamiento de las líneas de expresión son muy pequeñas y no llegan a diseminarse por el resto del organismo. |
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Funcionamiento
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La toxina botulínica, bloquea la transmisión del impulso nervioso a nivel del músculo. Esto produce su debilitamiento e interfiere por lo tanto con su función de contracción. De esta manera, al estar el músculo en reposo, la piel que lo cubre se relaja y las líneas de expresión se van suavizando y disminuyendo progresivamente hasta desaparecer en muchos de los casos, así como de prevenir la aparición de otras nuevas.
Las principales areas tratadas con la toxina, suelen ser las líneas de expresión de la frente, el entrecejo, las patas de gallo y el cuello.
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Procedimiento
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El procedimiento se realiza con el paciente sentado. La técnica consiste en inyectar pequeñas cantidades de BOTOX® a nivel de los músculos que producen las líneas de expresión. Para lograr esto, el cirujano le pide al paciente que contraiga los músculos que van a ser tratados y con una inyectadora y una aguja muy delgada, infiltra la sustancia.
Los efectos de la toxina, comienzan a notarse a partir de los 5 a 10 días después de su inyección y tienen un efecto aproximado de unos 4 a 6 meses. Las líneas de expresión mejoran gradualmente en un periodo de a 12 semanas aproximadamente, dependiendo de cada paciente en particular.
Una vez concluida la infiltración de la Toxina Botuliíca tipo A , el paciente debe mantenerse en una posición erguida durante unas 4 horas, hasta que la toxina se distribuya y actúe efectivamente a nivel del sitio de conección del nervio con el músculo.
El procedimiento puede repetirse una vez desaparecidos sus efectos. Se ha demostrado que mientras más infiltraciones reciba el paciente, mayor será el período de acción de la toxina botulínica. |
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Efectos negativos
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La infiltración de BOTOX® es muy segura si es realizada por un Medico ya que conoce perfectamente toda la anatomia de la cara. Esto le evitará a usted complicaciones como la ptosis (caída) del párpado superior o diplopia (visión doble), como consecuencia de la inyección de los músculos no indicados.
Algunos de los efectos adversos que puede presentar el paciente son:
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Dolor e inflamación a nivel del sitio de infiltración. |
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Dolor de cabeza. |
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Náuseas. |
Estas molestias aunque no son comunes en todos los pacientes, pueden estar presentes, pero las mismas desaparecen con el paso de las horas.
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Contraindicaciones
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Miastenia grave. |
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Enfermedades neuromusculares. |
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Alergia a la albúmina humana. |
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Alergia a la toxína botulínica. |
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Embarazo o período de lactancia. |
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Ingestas de alcohol dos dias antes del tratamiento. |
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Ingesta de aspirina o antiinflamatorios en las 1 semana previa al tratamiento. |
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